Un año en diez imágenes

Por Jenny Martínez Parra

Este pasado año no ha sido muy favorable para la observación y la fotografía meteorológica en mi ciudad.

Pocas son las alegrías que la atmósfera nos ha regalado a los que amamos esta afición, aunque sí hemos tenido algunos momentos bastantes destacables, que creo merecen la pena recordar.

Estas imágenes tratan de resumir lo que ha dado de sí este año que termina.

Fotos 1, 2 y 3- "Blanca primavera", Bullas, 21/03/2012, entre las 10:00 y las 10,30 h. .
Como si de una última exhalación se tratara, el invierno se despide con una intensa nevada en algunas zonas del noroeste murciano.
En el municipio de Bullas la nieve deja el pueblo y los campos vestidos de blanco. Melocotoneros y ciruelos en flor, embellecen aún más el paisaje.







Foto 4, 5, 6, 7 y 8- "Estelas de precipitación", Murcia, 13/04/2012, entre las 17,00 y las 17,40 h.
Jornadas primaverales, un sol radiante y chubascos que no siempre llegan al suelo. Los fuertes vientos secos del norte lo impiden y arrastran las nubes, provocando un bello efecto visual en forma de cortina.
Las virgas dan paso a un cielo cada vez más caótico, poco antes de ocultarse el sol se forma una pequeña tormenta pero de gran intensidad.

(16,58 h.)


(17,18 h)


(17,21 h)


(17,38 h)


(17,40 h)


Foto 9- "Reventón cálido", Murcia, 11/08/2012, 14:06 h.
Estamos en agosto y ya son varias las jornadas en que las temperaturas superan los 40º C.
El calor acumulado y la entrada de polvo sahariano dan lugar a un "Heat Burst" o reventón cálido, un fenómeno poco frecuente.
Fuertes rachas de viento abrasador, mezcladas con grandes cantidades de arena y algunas gotas de agua, dejan un ambiente más propio del desierto.
En las siguientes jornadas los diarios de Murcia se hacen eco de varias tormentas de arena en la región.



Foto 10- "Una tormenta como las de antaño", Murcia, 28/09/2012, 15:25 h.
El otoño entra con fuerza y las tormentas descargan con gran virulencia en el sureste español.
Más de 100 litros por metro cuadrado en pocas horas producen grandes balsas de agua, inundaciones y crecidas de los ríos como hacía mucho tiempo que no se veían.