Transición y caos

Por Jose Miguel García García



Por más que he pensado a la hora de enfocar este año el reportaje, al final he optado por el corazón y por dar rienda suelta al “caos” que domina cada fotografía expuesta, desde el mismo momento en que durante un instante se cerró y volvió a abrir el obturador de la cámara.

Así comenzamos la aventura de este año, en la madrugada del 17 de Noviembre, en que, tras preparar el equipo con el que me he ido haciendo con el paso de los años, eché el trípode en el maletero y salí dirección Málaga. Y este es el resultado:

Foto 1- Tomada entre Salobreña y Almuñécar, con vistas a esta última. Se corresponde con una tormenta de tipo Severo que se desplazaba paralela a la costa andaluza de Oeste a Este y que se iba regenerando. Antes de esta toma, la atravesé de lado a lado pues venia de Málaga, y os puedo asegurar que debajo de la misma el espectáculo de cielos verdes, rayos a tierra y lluvia, por momentos torrencial, era pavoroso.



Foto 2- La misma tormenta más tarde, haciendo su entrada gloriosa en Salobreña. Como podéis observar su aspecto había cambiado radicalmente. Ahora mostraba un “frente de racha” o “arcus” bien definidos; “pannus” con descuelgues sugerentes, y en la parte derecha una base con estructura circular que se trasladaba varios niveles hacía arriba y que giraba como una peonza, trasladando con ella el resto de la estructura tormentosa.



Fotos 3, 4, 5 y 6- Al día siguiente (18-11-2012) y de nuevo casi sobre la misma hora, volví a salir dirección Málaga. En el radar se observaba un foco tormentoso muy "sospechoso", bastante activo, y que de nuevo se desplazaba anclado a la costa de Oeste a Este. Al llegar de nuevo a Salobreña solo tuve que esperar a que lo que aparecía tímidamente por el horizonte, iluminado por fuertes relámpagos, se mostrara en todo su esplendor: Se puede observar todo el proceso de transición que sufrió la tormenta, pasando de una primera imagen (3) en la que personalmente apostaría por un “Bow-echo” (la estructura con dos niveles de la derecha, giraba a una velocidad asombrosa, arrastrando el apéndice que penetra en el mar y acercándolo de mar a tierra) hasta la imagen final (6) en la que se muestra como una más que posible “línea de turbonada”.

Durante la transición que sufrió la tormenta en las fotos 4 y 5, se pudieron ver dos estructuras en su base distintas. La primera tipo “tuba”, inmensa, y la segunda que muy probablemente llegó a contactar con el agua, dando origen a una “manga marina”, aunque efímera.









Foto 7- Roquetas de Mar, paraje “Las Salinas”, Almería
Pero la atmósfera, esa amante caprichosa y sorpresiva, muchas veces inexpugnable y caótica, estaba decidida a seguir dándome sorpresas. Al llegar a casa, completamente exhausto, tuve el tiempo justo de comer y dormir 30 minutos. ¡!Todas las montañas del pre-litoral Almeriense, desde Sierra Nevada hasta el Cabo de Gata, explotaron al unísono!!, con la belleza desatada de la convección masiva y organizada.



Foto 8- Y tuve que elegir entre quedarme al otro lado, observando cómo sobre la lámina de agua que se extiende por la bahía crecían monstruos, o irme al encuentro de alguno de ellos y correr el riesgo de perderme semejante espectáculo.



Foto 9- Opté por la segunda opción, y pude rematar esta increíble jornada con estas fastuosas formaciones que me regaló el cielo (foto tomada desde Almería capital)



Foto 10- Terminamos con probablemente el fenómeno meteorológico mas caótico de todos, y sin duda alguna también uno de los más bellos. (Imagen tomada el 19 de Junio de 2012 en Vícar – Almería -)